?Le puedo pagar manana? Los argentinos echan mano a recursos inesperados en su actividad cotidiana.

Author:Goodman, Joshua
Position:Los 100 Bancos
 
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Trueque de granos por camionetas. Corredurías clandestinas. Cheques vencidos circulando como vales. Estas son las estrategias de moda entre los negocios argentinos que tratan de sobrevivir en una sociedad sin efectivo y sin banca.

Han pasado ocho meses desde que estalló la crisis. La recesión, el incumplimiento de pagos, la devaluación y la inflación son una combinación devastadora. Las decisiones comerciales y financieras se toman día a día, y a veces hora a hora.

Antes de presentar cualquier orden grande de compra a los suministradores, Diego Caruso, un fabricante de ropas, pondera sus opciones. Y entonces llama a Roger.

Roger es su corredor personal. Dependiendo de las condiciones del mercado, le vende a Caruso patacones, el más popular de los más de 10 bonos provinciales que circulan como vales, cheques con fecha atrasada con un descuento del 10% o dólares. Varias veces a la semana, Caruso visita la oficina de Roger, en el centro de la ciudad. "He ganado más este año gracias a Roger que a las ventas nuevas", dice Caruso.

Las corredurías financieras como la de Roger, llamadas "cuevas" porque están semiocultas y por su dudosa legalidad, eran escasas hace 10 años pero cobran auge. No son las únicas que aprovechan la mala situación. Quioscos, zapaterías y otros establecimientos anuncian que compran dólares. La abundancia de especuladores de poca monta abruma a las autoridades, que se hacen la vista gorda mientras se concentran en las protestas diarias de los ahorristas.

Los negocios carecen de liquidez, de modo que el efectivo ha reemplazado al crédito y al financiamiento. Los concesionarios de automóviles, cuyas ventas han bajado el 45%, aceptan trigo, girasol y soya en consignación como pago por camiones nuevos.

La recesión ya dura cuatro años, y el presidente Eduardo Duhalde heredó un desempleo del 23% al ocupar el puesto en enero. Pero hay un mal peor: la parálisis económica total. Sólo se realizan las transacciones esenciales, y muchos productos, como los pañales desechables y los tomates, ahora se consideran lujos incosteables.

Elija su veneno. Pese a la escasez de efectivo, los negocios y los individuos usan tretas para eludir el corralito, como se llama a la congelación de los ahorros bancarios. El ardid más popular consiste en...

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