Al fin, un préstamo: los bancos latinoamericanos reexaminan los préstamos a microepresas y consumidores.

Author:Freer, Jim
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Los bancos latinoamericanos reexaminan los préstamos a mieroempresas y consumidores. Es posible que los empréstitos conlleven riesgos, pero las tasas de interés son elevadas.

Cuando Jose Ribeiro, un taxista de rio de Janeiro, compró un Volkswagen nuevo este año, tuvo que aceptar un préstamo al 45% del banco donde tiene su cuenta corriente.

"No me quedaba más remedio, pero estaba feliz. Cuando compré mi auto anterior, tuve que pagarlo al contado", dice Ribeiro.

Comentarios como éstos, con unas pocas diferencias en dependencia de las condiciones de los mercados locales, pueden escucharse estos días en toda América Latina.

A medida que las economías de la región siguen creciendo, los bancos locales encuentran un mayor atractivo en los préstamos a los pequeños negocios y a los consumidores, pero avanzan con cautela porque todavía piensan que hay grandes riesgos.

Sin embargo, no sorprende a nadie que los banqueros latinoamericanos de hoy le teman a los riesgos. Son los mismos que sobrevivieron varias crisis y todavía prefieren prestar a a clientes de más peso, como las grandes empresas y los individuos adinerados. Pero la competencia ha llevado a una baja de las tasas de interés, lo que a su vez ha reducido los márgenes de ganancias de los préstamos. Así las cosas, los banqueros han decidido examinar desde una nueva perspectiva los préstamos al consumidor, y se dedican a buscar clientes en condiciones de poder pagar.

En varios países, fundamentalmente en Perú, los bancos locales han comenzado a acelerar este proceso ante el avance de recién llegados como Banco Santander y Banco Bilbao Vizcaya (BVV), ambos de España.

Las dos entidades españolas, y otros bancos extranjeros con sistemas avanzados de servicios de banca minorista, observan el crecimiento de las economías latinoamericanas y la nueva ola de prestatarios a la clase media desde una perspectiva diferente a la mayoría de los bancos locales, afirma Petru Vaduva, vicepresidente y jefe de investigaciones bancarias en América Latina de ING Barings.

"Los bancos de países como Brasil y Argentina tienden a mostrar cautela e intentan minimizar los riesgos", dice Vaduva. "Los bancos como el BBV y Santander ven las cosas desde otro punto de vista, en términos de ganancias potenciales", explica.

A medida que un número cada vez mayor de bancos extranjeros muestra interés en los servicios a la microempresa y al consumidor latinoamericano, muchos bancos locales han decidido mejorar sus sistemas informáticos y de verificación de crédito.

La mayor parte de los grandes bancos privados de la región parecen estar dispuestos a dar esos pasos en busca de una nueva perspectiva en materia de préstamos, afirma José García Cantera, vicepresidente y analista de banca latinoamericana de Salomon Brothers.

Esta actitud es particularmente importante para los bancos que desean competir en el segmento de préstamos a pequeños negocios, un sector impulsado por el volumen donde la tecnología puede crear economías de escala vitales, explica García Cantera.

En toda la región, los gobiernos, grupos de defensa del consumidor y líderes de la oposición política presionan a los bancos para que ofrezcan préstamos a empresas e individuos de pocos recursos.

Los banqueros desean cooperar y explican que ya han comenzado a buscar en la región microempresas y consumidores que cumplan ciertos requisitos prudentes.

"Nos preocupan mucho estos dos segmentos importantes de la economía, y creemos que al sector bancario todavía le queda mucho por hacer en esta área", dice Sebastiáo Cunha, director del Banco Real del Brasil y presidente de la Federación Latinoamericana de Bancos (Feleban), organización que agrupa a 900 entidades en 19 países. "También debemos tener en mente que el sector bancario no pudo hacer más en esta área en el pasado debido a consideraciones de crédito que obedecían en su mayor parte a las condiciones económicas prevalecientes en la región", añadió.

Cunha pronostica que el crecimiento económico se mantendrá en la mayor parte de la región, lo que generará una mayor actividad de préstamos a pequeñas empresas e individuos. Brasil, donde el Banco Real es la séptima institución privada de su tipo, con US$11.500 millones en activos, tiene uno de los mercados de préstamos más restrictivos de América Latina.

Las tasas de interés han permanecido altas como parte del programa de estabilización del presidente Fernando Henrique Cardoso, y sus banqueros tratan de adaptarse a una economía sin hiperinflación. Pero tanto los banqueros como los analistas pronostican que muchos de los bancos brasileños saludables tomarán una posición más enérgica en materia de préstamos durante los próximos años. Mientras tanto, el gobierno de Cardoso avanza en sus esfuerzos por vender varios de los abrumados bancos estatales.

En Argentina, cuyo sector bancario fue estremecido por los efectos secundarios de la crisis del peso mexicano, el mercado de préstamos ha comenzado a cobrar algún impulso. En el caso de México, el sector todavía siente los remezones de 1994, mientras que en Venezuela las autoridades normativas esperan que instituciones extranjeras ayuden a revivir un sector bancario que virtualmente se vino abajo en 1994. (Ver crónicas sobre el tema en esta misma edición.)

En toda la región, los banqueros recuerdan que entre los problemas raigales de la crisis del peso en México estuvieron las poco estrictas normas de préstamo de los bancos recién privatizados, incluidos algunos en el sector de banca minorista.

Los bancos en Chile, donde las principales instituciones son un reflejo de la fortaleza general de la economía, parecen ser los que marcan el ritmo en los préstamos a la microempresa y al consumidor.

Esos mercados ofrecen a los bancos chilenos las mejores perspectivas de crecimiento, dice Peter Hill, director ejecutivo de Andean Mining & Chemicals, proveedor de materias primas a los sectores de minería y productos químicos. Las grandes empresas chilenas tienen acceso a los mercados internacionales de crédito y pueden tomar empréstitos a tasas bajas en los bancos chilenos, explica Hill, quien también es presidente de la Cámara de Comercio de Santiago.

Por su parte, la lentitud económica que afecta a...

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