A media máquina.

Author:Bustos, Sergio R.
Position:Problemas en las aduanas son una traba para la expansi
 
FREE EXCERPT

El sector de flete marítimo hacia América Latina y el Caribe crece con rapidez, pero las quejas sobre problemas en las aduanas y la seguridad pudieran hacer que la región se quede a la zaga del resto del mundo en la expansión comercial.

Desde un pequeño almacen refrigerado en Pompano Beach, en la costa oriental de la Florida, Hospitality Brokers International despacha casi US$3 millones en carne de res, pollo, cerdo y alimentos horneados a numerosos distribuidores en Centroamérica y el Caribe.

El propietario, Eldon "Al" Candler, se dedica al negocio desde hace 12 años, y lo ha visto crecer a medida que la región abre lentamente sus economías y reduce los aranceles a la importación.

Pero si se le pregunta a Candler cuál es la mayor traba que enfrenta su pequeño negocio de embarques a Latinoamérica y el Caribe, no menciona las tarifas ni otros costos de transporte: su mayor problema son las aduanas.

"Los costos de envío no me preocupan", afirma Candler, un ex carnicero de hablar rudo y encargado del departamento de carnes de un supermercado de Indiana. "No me malinterpreten, quisiera que los costos bajaran, pero eso no va a suceder pronto".

"El problema real es la burocracia o los trámites aduaneros", afirma. "Eso es lo que hace falta cambiar para que mi negocio se beneficie".

La queja de Candler encuentra eco en todo tipo de empresas, grandes y pequeñas. "Las demoras irrazonables de los trámites aduaneros, eso es lo que nos mata", explica Fred Hernández, gerente de logística y distribución para América Latina del fabricante estadounidense de computadoras Hewlett-Packard. "En algunos países, las normas o las políticas se limitan a lo que diga el agente de aduanas de turno en el momento que un cargamento entra".

Pero nadie protesta más fuerte que Guenter Rohrmann, presidente de AEI, firma estadounidense y una de las mayores firmas de flete del mundo. AEI tiene presencia en América Latina y el Caribe desde 1935.

"En la mayoría de los países latinoamericanos, lidiar con la aduana es una pesadilla", afirma.

Rohrmann critica a los gobiernos de la región por no mejorar y modernizar la infraestructura y las normativas que permitan hacer frente al explosivo crecimiento del comercio.

"Las carreteras son pésimas en muchas áreas. Los puertos están abarrotados y, en muchos casos, son ineficientes. Los ferrocarriles no tienen buenas conexiones. Los embotellamientos en la aduana son cosa de rutina. Y el nivel de tecnología informática es todavía muy inferior al de...

To continue reading

FREE SIGN UP