El legado de Martinelli.

Author:Otis, John
Position::El presidente de Panam
 
FREE EXCERPT

[ILUSTRACIÓN OMITIR]

Ricardo Martinelli deja la presidencia en julio con elevados niveles de aprobación a su gestión, un extenso listado de logros, pero también con una estela de dudas.

Durante cinco años como presidente de Panamá, Ricardo Martinelli se forjó una reputación de gobernar a todo o nada.

Propicia un estilo de gobierno de confrontación, al estilo de Chris Christie. Desdeña los controles de los poderes legislativo y judicial, trató de espiar a sus enemigos políticos y fue acusado de corrupción por su propio vicepresidente. Poco después de haber asumido la presidencia en el 2009, el embajador estadounidense ante Panamá dijo de Martinelli que tenía "una propensión a la intimidación y el chantaje".

No obstante, el mandatario deja el gobierno en julio con elevados niveles de aprobación a su gestión y una extensa lista de logros que incluye megaproyectos de obra pública, el aumento de la calificación crediticia de Panamá en el 2010 al grado de inversión y la economía de más rápido crecimiento del continente. Sus seguidores lo califican como el mejor presidente desde que el país recuperó la democracia tras la invasión estadounidense de 1989 que depuso al dictador Manuel Noriega.

"Si hubiera sido un blando", dice Franco Uccelli, director ejecutivo para mercados emergentes de JP Morgan "quizás nada de esto hubiera ocurrido".

Martinelli, un rico empresario del sector de supermercados de 62 años, se convirtió en político y líder del conservador Partido Cambio Democrático. Durante su gobierno ha impulsado un aumento del gasto público en carreteras, puentes y escuelas y está transformando el país en un centro marítimo de servicios.

A pesar de los recientes problemas contractuales y demoras en la construcción, la inauguración de las nuevas esclusas del Canal de Panamá es probable que se produzca cerca de finales del 2015. Este tercer juego de esclusas, más ancho, permitirá el cruce de barcos de mayor porte y aumentará el tráfico, duplicando -según se estima- los ingresos anuales del canal a US$6.000 millones para el 2025, según la Autoridad del Canal de Panamá (ver recuadro).

Próximo al canal, el indicador más obvio del boom económico es la cada vez más poblada línea de rascacielos de la Ciudad de Panamá. Nuevos complejos de viviendas, condominios y hoteles se construyen para recibir turistas, jubilados estadounidenses y expatriados sudamericanos que desconfían de los gobiernos izquierdistas de Venezuela y Ecuador y buscan anclar sus fortunas en el país del istmo.

[ILUSTRACIÓN OMITIR]

Tras una reciente visita a la Ciudad de Panamá, Orlando Pérez, un profesor de ciencias políticas de la Universidad del Centro de Michigan, comentó en broma: "No quisiera quedarme parado mucho rato en una esquina. Existe el riesgo de que me construyan un edificio encima".

Mediante préstamos internacionales, aumento de ingresos del canal e impuestos, y déficit en el gasto público, el gobierno de Martinelli impulsó la economía destinando US$15.000 millones a nuevas obras de infraestructura. El superávit presupuestario que Martinelli heredó en el 2009 es ahora un déficit equivalente al 3 por ciento del PIB pero el efecto que produjo se asemeja a la modernización del país.

En los últimos 30 años, los gobiernos panameños debatieron sobre la construcción de un metro, pero finalmente se decidió hacerlo durante el gobierno de Martinelli. El sistema de ferrocarril ligero de 15 kilómetros de extensión en la Ciudad de Panamá, en parte subterráneo, será inaugurado en marzo. Se convertirá así en el primero de América Central y contribuirá a aliviar la congestión vehicular.

Otros US$700 millones se están gastando en remodelar el Aeropuerto Internacional de Tocumen, en las afueras de la capital, y en la construcción de una nueva...

To continue reading

FREE SIGN UP