De Venezuela con amor: el presidente Hugo Chávez congela los precios de la gasolina, impulsando un mercado negro que le cuesta millones a su gobierno.

Author:Ceaser, Mike
 
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Hasta hace poco, Lervis Rolando conducía un carro bomba. No es que Rolando fuera terrorista sino que había modificado su Ford Maverick para cargar 215 litros de gasolina venezolana para venderla en Colombia. Hasta que la Guardia Nacional venezolana le confiscó el vehículo.

Las medidas enérgicas del gobierno han desalentado la industria del contrabando de gasolina desde Venezuela--que se calcula vende entre 18,000 y 50,000 litros diarios--estimulando a personas como Rolando a cargar gasolina en el portaequipajes, el asiento trasero, y hasta en las puertas de sus autos. Más de un vehículo ha estallado en llamas durante sus diarios ires y venires, dándole un nuevo significado al término carro bomba.

La gasolina barata es una tradición tan venezolana como las reinas de belleza. El deterioro económico de los últimos años, sumado a la devaluación del bolívar, han hecho que la gasolina sea prácticamente gratis. Aunque este fenómeno favorece a los conductores, tiene efectos negativos pues congestiona las calles, envenena el aire y desangra al tesoro nacional.

La devaluación del bolívar enterró el precio de la gasolina con plomo a apenas US$0.02 por litro en el mercado negro, mientras que en Colombia cuesta US$0.46. En las ciudades fronterizas venezolanas como San Antonio, los autos esperan horas, en presencia de la Guardia Nacional, para ser atendidos dos veces por semana. Muchos son automóviles viejos con enormes tanques.

Además de crear una industria de contrabando para suplir a Colombia y Brasil, el subsidio estatal de la gasolina también vacía las arcas de la compañía Petróleos de Venezuela (PDVSA). Esa empresa es el corazón de la economía nacional, y aún se está recuperando de una devastadora huelga realizada a finales de 2002 para derrocar al presidente Chávez.

Aunque PDVSA asegura que la producción ya se normalizó, los analistas dicen que Venezuela, el quinto exportador mundial de petróleo, está exportando mucho menos que su cuota de 2.7 millones de barriles diarios fijados por la Organización de Países Exportadores de Petróleo. Los expertos calculan que el subsidio al precio de la gasolina le cuesta US$2,400 millones anuales a la nación.

Pero el subsidio de la gasolina tiene razones políticas y no económicas. Aún están frescos los recuerdos de los violentos disturbios de 1989, ocasionados por un aumento moderado de su precio. Las protestas contribuyeron a la caída del presidente Carlos Andrés Pérez y apoyaron...

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