Chimpun Callao en Perú.

Author:G
Position:XII Festival de la Salsa
 
FREE EXCERPT

[ILUSTRACIÓN OMITIR]

Agosto se ha convertido en el mes más salsero para los peruanos. Por ello, es usual que entre los amantes de los ritmos calientes cunda la expectativa con larga anticipación. Rumores van y rumores vienen. Y nunca está dicha la última palabra.

Este año, por ejemplo, se habló de la llegada de Roberto Roena, Bobby Valentín y Willie Rosario. Ninguno de los tres aterrizó en Lima. Sin embargo, a pesar de las dudas referentes a la calidad del espectáculo, gran parte del público salió más que satisfecho con lo que sucedió en la tarima.

La tarde se entregó a la salsa, con la acostumbrada presentación de agrupaciones locales. No fueron necesariamente las mejores. Pero no hay caso. En asuntos de programación de orquestas, los productores tienen la última palabra.

Lo cierto es que desde esa tarde, el público comenzó a arribar masivamente al Estadio Yahuar Huaca. Tal parecía que nadie quería quedarse fuera de la fiesta. Y la policía se concentraba en to suyo, vigilando y controlándolo todo (o casi todo).

Las horas pasaron y el bloque estelar del Festival nos dió la bienvenida, despues de las nueve de la noche. Cuando digo "bloque estelar", me refiero a Tony Vega, las New York Salsa All-Stars, el Conjunto Clásico y José Alberto (El Canario). Tony Vega y El Canario no ofrecieron ninguna novedad en sus respectivos repertorios. Incluso, muchos se sorprendieron del poco tiempo que estuvo José Alberto en el escenario.

Pero vamos a la esencia de la noche, a los momentos más excitantes del Festival. Y ese mar humano podrá testificar en relación al reventón que se armó con la aparición de las New York Salsa All Stars (incluyendo a Lucho Cueto en el piano, la percusión refinada de Carlos Soto y unos vientos impecables). Moncho Rivera, el sobrino de Maelo, hizo gala de su buen dominio escénico, tanto así que el alcalde del Callao lo anunció como la primera estrella confirmada para el próximo año. El público bailó con El Nazareno y Las Caras Lindas. Luego vendría el turno para Luigi Texidor y Yolandita Rivera. Clásicos de clásicos en el ambiente transmitían una salsa que encendía los corazones portuarios.

Hasta ahora retumban en mi oído Linda Teresa y Hasta...

To continue reading

FREE SIGN UP