Alma de barro.

Author:Brown, Greg
Position:Industria de la cer
 
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En la tranquila Pomaire se cuece la principal industria de cerámica de Chile.

Pomaire no es el pueblo mas pequeño de Chile, ni el mas lánguido. Pero sus 5.000 habitantes parecen ansiosos por que gane el título del más relajado.

En sus dos calles pavimentadas hay más bicicletas que autos. El límite de velocidad es 30 kph, pero esa velocidad es supersónica comparada con la de los vecinos caminando por los senderos polvorientos del pueblo. Un perro duerme en el medio de la calle San Antonio; las camionetas y los autobuses lo evitan. Los visitantes casi pueden sentir que la presión arterial les baja en cuanto se bajan de sus vehículos y avanzan por las soñolientas calles de la localidad.

Al mediodía, la brigada de bomberos voluntarios hace sonar una sirena; es la señal para que los trabajadores del campo se tomen la hora de almuerzo. Aunque la sirena es el ruido más alto en muchos kilómetros a la redonda, nadie levanta la cabeza. Los pollos revolotean y el perro bosteza. Desde cualquier lugar del pueblo (desde la estatua de Jesucristo de tamaño natural en la entrada de la localidad hasta la plaza ubicada en la intersección de las dos calles principales) uno se para en la punta de los pies y ve el campo, que se extiende por varios kilómetros hasta las colinas arcillosas que se alzan en el horizonte.

"El índice de delitos es prácticamente Cero, y las pocas infracciones que ha habido en muchos años las han cometido casi siempre forasteros que vienen al pueblo los fines de semana", dice Hugo Montes, escritor y profesor de Español que ha pasado 33 veranos en Pomaire, huyendo de la agitación de Santiago. "Los vecinos son muy amables, muy generosos y muy discretos. Si uno vive aquí, sería difícil llevarse mal con la gente".

Pero no hay que dejarse engañar por el ambiente agradable y relajado de Pomaire. Detrás de su fachada de tranquilidad se agita una industria nueva y a la vez tradicional.

En Chile es raro que uno se siente a comer en una casa, y hasta en los restaurantes más lujosos, sin que le sirvan algo en un tazón de Pomaire. Son duros, distribuyen el calor muy bien y se limpian con más facilidad que el cristal. Ningún chileno que se respete sirve una parla marina (plato de mariscos) o la tradicional cazuela (un estofado) en un tazón corriente.

En Chile, trabajar el barro es un arte que se remonta a la época precolombina. En otras partes del país, como Qinchamali, cerca del centro de esquí de Chillán, en el sur, y en la tribu Diaguitas, de los...

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