Un año ambiguo.

Author:Moreno, Álvaro
 
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Los resultados de las 500 empresas más grandes de América Latina no fueron halagadores. Cerca de la mitad de ellas vieron reducir sus ingresos. Sin embargo, aparecieron nuevas líderes. Las claves para el éxito. Se corroboró lo dicho un año atrás: las Latin Holdcos respondieron bien en este entorno difícil.

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Los ingresos de las 500 empresas no financieras más grandes de América Latina cayeron 4,5 por ciento en el último año y sus ganancias bajaron 6 por ciento. En esta fuerte reducción, más de 30 empresas presentaron caídas superiores al 20 por ciento en sus ingresos, la mitad de las cuales pertenecen al sector energético. Pero el frenazo en la facturación de las grandes empresas fue bastante generalizado tras cinco años consecutivos de importantes incrementos. De hecho, más de la mitad de las Latin 500--el 58 por ciento--vieron disminuidos sus ingresos entre 2012 y 2013.

El sector de energía y muchos conexos, en particular, se desaceleraron durante 2013 principalmente por factores externos a la región, como la descolgada de los precios del petróleo y sus derivados. De hecho, las tres empresas más grandes de América Latina, las petroleras Petrobras, Pemex y Pdvsa, que en conjunto acumulan el 15 por ciento de los ingresos de las Latin 500, mostraron en promedio caídas en su facturación del orden del 5 por ciento. Más aún, dos de cada tres empresas energéticas en el Latin 500 presentaron un reducción de ingresos durante 2013, en un sector que concentró la tercera parte de los ingresos de las 500 más grandes en ese periodo.

No obstante, a pesar de los efectos negativos de esta realidad, en el conjunto de las Latín 500 es factible descubrir tendencias positivas no menos relevantes. Tal es el caso de la tercera parte de las empresas energéticas que logró crecer el año anterior, las cuales son en su mayoría relativamente pequeñas en comparación con las tres gigantes de la región (entre 1 por ciento y 5 por ciento del tamaño de Petrobras en ingresos). Una situación similar ocurre con una de cada tres empresas del sector minero que creció durante 2013.

De otra parte, entre las empresas de otros sectores que vieron incrementar sus ingresos se insinúan rasgos de interés para entender la dinámica de las economías latinoamericanas de hoy. Sobresalen por ejemplo los crecimientos en ingresos de empresas en los sectores que más directamente atienden la demanda de la creciente clase media de la región; tales como minorista, alimentos y construcción, entre otros, y la demanda regional y de fuera como automotores y aerolíneas.

Las Latín Holdcos, que merecieron un reconocimiento especial en la anterior edición del Latín 500, dan muestra también este año de su predominancia. Son de las pocas empresas grandes que lograron crecer. En la lista están Odebrecht de Brasil, Techint de Argentina o Alfa de México.

En los resultados de las Latín 500 de 2013 también se esconden dinámicas de suma importancia a nivel agregado. Se destaca, por ejemplo, que poco más del 40 por ciento (210 empresas, dos más que el año anterior) de las Latín 500 son brasileñas y concentran el 38 por ciento de los ingresos de las 500 empresas más grandes de la región.

Detrás de Brasil está México con 76 compañías --una más que el año anterior--aunque con una participación pronunciada (21 por ciento) de los ingresos totales. En tercer lugar se encuentra Chile, con 64 empresas--una más que un año atrás--, pero con una participación bastante menor de la facturación, 9 por ciento. Colombia participa con 39 Latín 500, una menos que el año anterior y con tan solo 4 por ciento de los ingresos totales. Perú tiene 27 y la mitad de la participación de Colombia en ingresos (2 por ciento), y Argentina cuenta con 23 empresas en el ranking y una participación similar a la de Colombia.

ENERGÉTICAS CON LUZ PROPIA

El contraste de las caídas en ingresos en las energéticas más grandes y el aumento en algunas de menor tamaño se aprecia bien con algunos ejemplos. Así, dentro de las 10 empresas que más vieron crecer sus ingresos en 2013 se destacan dos energéticas: Gas Natural de Lima, en Perú, y Equatorial, en Brasil; con incrementos de 38,2 por ciento y 37,7 por ciento respectivamente.

La peruana es una empresa que debe su increíble resultado al contundente plan de expansión del servido de gas natural en las zonas donde opera, lo que la llevó a ganar más de 80 posiciones en el ranking de este año, tras pasar del puesto 455 al 373. Está controlada desde 2011 en un 60 por ciento por el Grupo Energía de Bogotá (EEB), de Colombia, al que el Estado peruano le otorgó por 33 años la concesión del diseño, construcción y operación del sistema de distribución de gas natural en el departamento de Lima y en la Provincia Constitucional de Callao.

El 40 por ciento restante está en poder de la también colombiana Promigas. EEB, entretanto, también figura entre las energéticas con buena facturación durante 2013, con un incremento de 13,9 por ciento, gradas, entre otras, a participaciones como la que tiene en Gas Natural de Lima. Por su parte, Equatorial Energia es un holding brasileño que posee activos de distribución, generación y comercialización de energía eléctrica. Tiene una participación indirecta del 25 por ciento en el Grupo Light de Río de Janeiro, atiende a cerca de 6,2 millones de habitantes en el estado de Maranhão, donde posee 7 centrales hidroeléctricas con una capacidad instalada de 855MW y opera otras dos.

Gradas a sus extraordinarios resultados, Equatorial logra subir más de 100 puestos en el Latín 500 (pasa de la posición 366 a la 264) y tiene más que satisfechos a sus accionistas, quienes se han visto beneficiados con un incremento de más del 40 por ciento en el valor de sus acciones en esta compañía durante los últimos 12 meses.

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La chilena Colbún se destaca igualmente entre las energéticas por el crecimiento de más de 20 por ciento en sus ingresos de 2013 y un ascenso de más de 70 puestos en el Latín 500.

Por un lado, Colbún está terminando la puesta en marcha del ambicioso Proyecto Angostura, en Chile, una inversión de US$2.000 millones iniciada hace ocho años; de otra parte, la empresa cerró 2013 con un Ebitda de US$352 millones. Entretanto, durante 2013 refinanció toda su deuda de corto plazo y adicionalmente tiene una cartera de proyectos futuros prometedores, como la segunda unidad a carbón del Complejo Santa María en Chile y una cartera de proyectos hidroeléctricos en distintas fases de desarrollo, que suman aproximadamente 500 MW ubicados principalmente en la cuenca del río Maulé.

Aparte de las energéticas mayoritariamente enfocadas en el negocio de producción y distribución de energía eléctrica, una mención especial merece Pacific Rubiales de Colombia, siendo la petrolera de la región que mejores resultados en ingresos presenta, con un incremento del 20,1 por ciento con respecto al año anterior.

Con ello ha conseguido avanzar de la posición 150 a la 122 en el ranking de las más grandes de América Latina. La movida más importante de la petrolera privada más grande de Colombia fue la compra de la también colombiana Petrominerales (441 en el Latín 500, con 10 puestos mejor que el año anterior gradas a un aumento del 2 por ciento en sus ingresos) a finales de septiembre de 2013, en una transacción que rondó los US$1.500 millones.

EL VALOR DE LA CLASE MEDIA. DEL DISCURSO ECONÓMICO A LA REALIDAD EMPRESARIAL

Los resultados del Latín 500 permiten afirmar que llegó el momento para América Latina de capitalizar las grandes tendencias socioeconómicas de la región. De acuerdo con los datos del Banco Mundial, la pobreza disminuyó de más del 40 por ciento en 2000 a menos del 30 por ciento en 2010, lo que implica que unos 50 millones de latinoamericanos salieron de la pobreza a lo largo de la década anterior.

Además, se calcula que al menos el 40 por ciento de los hogares de la región han ascendido de 'clase socioeconómica' entre 1995 y 2010.

Cambios tan grandes en el tamaño y la composición de las clases sociales de América Latina deberían, por definición, apuntar hada algún tipo de reconfiguración del valor empresarial latinoamericano; y eso es precisamente lo que logra captar ese año el listado de las 500 empresas más grandes por ingresos. Así, entre las 30 compañías que más vieron crecer sus ingresos, más de 20 sobresalen en sectores que atienden la creciente demanda de la clase media, tales como alimentos, cemento, minorista, electrónica, educación, agricultura y construcción, y otras que tienen un componente de exportación, pero que también responden mucho a la demanda local como automóviles y transporte aéreo.

Vigor Alimentos, una compañía de Brasil, resume perfectamente esta historia. Es su primera aparición en el Latin 500, pero ya supera a 100 de las 500 empresas más grandes de la región. Dos factores contribuyeron a su éxito: tuvo el mayor crecimiento en ingresos con un sorprendente incremento de 76,6 por ciento en sus ventas con respecto al año precedente, y en junio de 2013 adquirió el 50 por ciento de Itambé Alimentos, otra compañía grande del sector en Brasil.

Vigor se especializa en la producción de derivados lácteos y aceites procesados y, a comienzos de este año, llamó la atención del fondo de inversión FB Participações, el cual incrementó su posición en esta compañía de 44,6 por ciento a 78,6 por ciento.

En el sector de alimentos también se destacó la peruana Gloria, empresa que pasó de la posición 426 a la 361 en el Latín 500, tras un incremento de sus ingresos de 25,3 por ciento en 2013. El Grupo Gloria es un conglomerado industrial con negocios en los sectores de lácteos y alimentos, en cemento, papeles, agroindustria, transporte y servicios. Opera en Perú, Bolivia, Colombia, Ecuador, Argentina y Puerto Rico. Dicho portafolio de actividades le ha permitido a Gloria generar sinergias que, con la ampliación de la clase media, han comenzado a dar frutos.

Otra brasilera, André Maggi (Amaggi), primera productora...

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